LA LAGUNA DE SARIÑENA

 

La laguna de Sariñena se encuentra situada a 281m de altitud, en la plataforma existente entre los ríos Flumen y Alcanadre. En tiempos, conocida como Chapazal, era una laguna salada endorreica, somera y de carácter temporal. Pero con la puesta en riego de los campos colindantes se convirtió en un sumidero de los caudales sobrantes de los riegos, sus aguas perdieron el carácter salino y hubo de construirse un canal de drenaje para mantener el nivel de las aguas y evacuar las sobrantes. En la actualidad tiene una profundidad que va desde los 50 cm de la zona sur y los 2,35 m en la zona norte, posee una superficie de 206 hectáreas y un perímetro de 8 km.

 

Al tener agua permanentemente, la vegetación creció en sus orillas, fue invadida por peces y se convirtió en un foco de atracción para las aves acuáticas, tanto residentes como de paso, especialmente anátidas (ánades, porrones, ánsares) registrando altas concentraciones de algunas especies. Por ello en 1995 fue declarada Refugio de Fauna Silvestre y, en 2001, como Zona de Especial Protección para las Aves, junto con la cercana Balsa de la Estación.

 

En esta época es fácil ver diversas especies de anátidas, garzas reales, gaviotas y cormoranes. Para observarlos en la lejanía es preciso apostarse en algún observatorio elevado y disponer de prismáticos o catalejo.

 

En los últimos tiempos la laguna ha alcanzado importancia por habitar allí una numerosa población del raro avetoro, una garza muy escasa que necesita amplias extensiones de carrizal. Los últimos estudios han detectado una veintena de machos y otras tantas hembras. El nombre de avetoro le viene del canto semejante a un mugido que emiten los machos en época de celo.